El aparato está equipado con un dispositivo de seguridad que desconecta automáticamente la estufa en caso de sobrecalentamiento. Si se activa el dispositivo de seguridad, apague la estufa, desenchúfela y deje que se enfríe completamente. Compruebe si hay algún objeto que obstruya la entrada y salida de aire e intente volver a poner en marcha la estufa. Si la estufa no funciona o el dispositivo de seguridad vuelve a desconectarla, llévela al centro de servicio más cercano para que la examinen o reparen.