- Retire todo el embalaje.
- Coloque la máquina sobre una superficie nivelada, asegurándose de que haya al menos 15 cm de espacio entre los lados de la máquina y cualquier pared. No la coloque cerca de una fuente de calor ni bajo la luz directa del sol.
- Deje reposar el aparato sobre una superficie plana y sólida con la tapa abierta durante 2 horas antes de utilizarlo. Esto permite que el refrigerante se estabilice antes de su uso. Si no lo hace, puede dañar el compresor y afectar al rendimiento del fabricador de hielo.
- Abra la tapa, retire la cuchara y la bandeja, y limpie el interior con un paño suave y húmedo. Lave la pala y la bandeja con agua tibia y jabón.