Una receta básica, sana y sabrosa que sirve de buena base para seguir experimentando.
- Accesorio Probaker: gancho
- Tiempo estimado: 4 horas
- Cantidad: 2 panes
Esto es lo que necesitas
- 800 g de harina de trigo de molienda fina
- 6,5 dl de agua fría
- 12 g de sal
- 16 g de levadura fresca
Cómo prepararlo
- Pon todos los ingredientes, excepto 0,5 dl de agua, en el bol.
- Amasa durante 2 minutos a una velocidad del 20 %. A continuación, aumenta la velocidad al 60 % y amasa durante 6 minutos.
- Cuando la masa empiece a tomar consistencia, puedes verter poco a poco los 0,5 dl de agua restantes. El resultado final debe ser una masa suave y fina.
- Deja que la masa suba, tapada, hasta que doble su volumen (aprox. 1,5–2 horas)
- Divide la masa en dos partes con una espátula de panadería y forma dos panes.
- Deja que las hogazas suban hasta que casi dupliquen su tamaño (unos 45 minutos).
- Hornea las hogazas en la parte inferior del horno a 230 °C durante 30-40 minutos hasta que la corteza esté dorada. No dudes en medir la temperatura interior, que debe ser de al menos 96 °C para asegurarte de que el pan esté bien cocido.
¡Consejos!
- No dudes en utilizar las proporciones de esta receta como punto de partida a la hora de hornear pan integral con otros tipos de harina. Ajusta el tiempo de amasado y la cantidad de agua con el objetivo de conseguir una masa flexible.
- Para obtener un mejor resultado final, se recomienda una fermentación prolongada en el frigorífico. En ese caso, hay que reducir la cantidad de levadura a la mitad y dejar la masa en frío durante un mínimo de 8 horas. La masa se conserva bien durante varios días en el frigorífico.
- Utiliza una espátula para masa y un poco de aceite sobre la masa al darle forma. Esto facilita el moldeado de las hogazas y reduce el polvo y los derrames. Las hogazas también se pueden moldear en forma redonda, dejar que suban en cestas de fermentación y hornearlas en una olla.
