¡Con esta tarta helada seguro que causarás sensación en Navidad! Está increíblemente buena y debería ser el postre del año después de todas las cenas navideñas.
Bollo de merengue marmolado de chocolate
Cómo prepararlo
- Precalienta el horno a 225 ℃.
- Bate las claras de huevo y la sal hasta obtener una espuma suave con la batidora Probaker. Utiliza una velocidad media, alrededor del 50 %. Es recomendable disponer de una batidora potente, ya que aquí hay que batir durante bastante tiempo.
- Añade el azúcar poco a poco sin dejar de batir. A continuación, bate durante 8-10 minutos hasta que la masa esté firme y esponjosa.
- Derrite el chocolate al baño María mientras se monta el merengue.
- Incorpora con cuidado la maicena, la esencia de vainilla y el zumo de limón o el vinagre al merengue y, por último, vierte el chocolate. Remueve un par de veces hasta que el merengue quede ligeramente marmolado con el chocolate.
- Busca un molde para tartas del diámetro deseado en el que puedas dar forma al helado más tarde. En este caso, se ha utilizado un molde de 15 cm de diámetro para obtener una tarta alta.
- Coloca la base del molde sobre papel de horno y traza el contorno del molde.
- Dibuja cuatro círculos y da la vuelta a los papeles. Coloca el papel sobre dos bandejas de horno y pon merengue en el centro de cada círculo.
- Extiende con cuidado el merengue e intenta que quede lo más plano posible y ligeramente por dentro de los círculos, aproximadamente 1 cm por dentro de la línea.
- Mete la bandeja en el horno y baja la temperatura a 125 ℃. Hornea durante 45 min.
Merengues para decorar
Esto es lo que necesitas
- 2 claras de huevo
Azúcar equivalente a 1,5 veces el peso de las claras.
Cómo hacerlo
Quizás sea una receta un poco extraña teniendo en cuenta la cantidad de azúcar, pero es una forma fácil y segura de hacer merengue.
- Pesa las dos claras de huevo y multiplica el peso por 1,5. Así sabrás cuánta azúcar debes usar.
- Bate las claras hasta que estén ligeramente espumosas con la batidora Probaker y añade el azúcar poco a poco. Bate a velocidad media durante 10 minutos.
- Si lo deseas, puedes añadir un poco de color al merengue y pasarlo a mangas pasteleras con la boquilla que prefieras.
- Forma montoncitos sobre papel de horno y hornea el merengue en la parte central del horno a 90 grados hasta que esté seco. Debe secarse más que dorarse. El tiempo de horneado varía según el tamaño del merengue. Pero deja que se seque durante varias horas.
Esto es lo que necesitas
- 3,5 dl de nata
- 4 dl de leche entera
- 150 g de azúcar
- 6 yemas de huevo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para 1 capa:
aprox. 4 cucharadas soperas de salsa
de chocolate Para 3 capas:
aprox. 6 cucharadas soperas de salsa
de chocolate Cómo prepararlo
- Calienta la leche y la nata en una cacerola de fondo grueso hasta que empiecen a humear.
- Bate las yemas de huevo, el azúcar y el azúcar de vainilla, y vierte la leche caliente en un chorro fino mientras sigues batiendo.
- Vuelve a verter la mezcla en la cacerola y calienta a fuego medio, removiendo constantemente, durante 8-10 minutos hasta que espese. No debe llegar a hervir.
- Viértelo en un bol e incorpora la vainilla removiendo.
- Cúbrelo con film transparente y déjalo enfriar completamente en la nevera.
- Pasa ⅔ de la base de helado de nata por la heladera.
- Forra el fondo y los laterales de un molde para tartas con papel de horno.
- Coloca una base de merengue en el molde. Vierte ⅓ de la base sobre el merengue y vierte por encima la salsa de chocolate. Remueve el helado con una cuchara un par de veces para crear un efecto marmolado.
- Coloca la siguiente base y cúbrela con ⅓ de la base de helado. Termina con una base, cubre el molde con film transparente y mételo en el congelador.
- Pon el resto de la base de helado en la heladera y vierte 3 cucharadas de salsa de chocolate. Prepara el helado y viértelo en el molde. Vierte el resto de la salsa de chocolate y las motas gruesas. Cubre con la última capa de merengue, envuelve con film transparente y mete en el congelador durante al menos 2 horas o más.
Por fuera
Esto es lo que necesitas
- 5 dl de nata espesa
- 1 cucharada de azúcar glas
Cómo hacerlo
Salsa de chocolate que se endurezca
- Decoraciones divertidas y bonitas, como galletas de jengibre, cerditos de mazapán, almendras recubiertas de chocolate, virutas de colores y cerditos de lunares.
- Bate la nata y el azúcar glas hasta obtener una crema ligeramente más firme. No dudes en batirla a mano en el último momento para asegurarte de conseguir la consistencia adecuada. La crema debe quedar bastante firme, pero sin grumos. Saca el molde del congelador y calienta ligeramente los bordes. Desmolda la forma. No caigas en la tentación de calentar demasiado el molde, ya que es posible que haya un vacío en su interior que mantenga el pastel en su sitio. No es que esté completamente congelado.
- Coloca el pastel en un plato y cúbrelo con la nata. Vuelve a meter el pastel en el congelador hasta que la nata esté bien fría, unos 30 minutos o más.
- Vierte por encima la salsa de chocolate, que se endurecerá a lo largo del borde, y, por último, cubre la parte superior. Decora con pan de jengibre, chocolate, bastones de caramelo, merengue y otros adornos divertidos.
- Vuelve a meter el pastel en el congelador hasta el momento de servirlo.
Déjalo en la nevera durante 20 minutos antes de servirlo, para que el helado tenga tiempo de atemperarse.